*« Enseñamos al mundo »
El declive y la caída de la visión del Estado laico de James Madison a los Estados Unidos**
Robert Boston
James Madison es una de las figuras más importantes de la historia estadounidense, especialmente en lo que respecta a la separación entre Iglesia y Estado y al gobierno laico. Mucha gente, cuando piensa en la separación entre religión y gobierno en Estados Unidos, piensa primero en Thomas Jefferson —y con razón. Después de todo, Jefferson redactó el Estatuto de Virginia por la Libertad Religiosa, que puso fin al apoyo gubernamental a la Iglesia anglicana en Virginia y garantizó la libertad de culto para todos. Pero debemos recordar que ese estatuto no habría pasado de ser palabras sobre un pergamino si Madison no lo hubiera llevado al orden del día de la legislatura para convertirlo en ley en 1786.
En 1802, Jefferson habló elocuentemente de la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, creando un “muro de separación entre la Iglesia y el Estado”, pero fue únicamente gracias a Madison que contamos con esa Primera Enmienda. Madison integró los principios del Estatuto de Virginia —ninguna Iglesia oficial y libertad de culto para todos—en la Primera Enmienda. Madison fue uno de los principales autores de la Primera Enmienda y, de hecho, de toda la Constitución. En Estados Unidos se le conoce como el “padre de la Constitución”.
ROB BOSTON ESPAGNOL