Estimado señor Eyschen:
Muchas gracias por pensar en mí para su Congreso de octubre de 2025. No he podido responderle de inmediato, pero finalmente no me será posible asistir. No obstante, deseo precisarle lo siguiente, que puede comunicar a los congresistas si lo desea.
He recibido su invitación como un deseo de diálogo y le ruego que crea que lamento no poder darle una respuesta concreta. Me parece importante ampliar horizontes. No podemos quedarnos en la simple antinomia «clerical-anticlerical», que es estéril. Esto solo es válido para los partidarios del integrismo puro y duro de ambos bandos. Desde el momento en que el clero, en particular, desconfía del clericalismo, como invita explícitamente el papa Francisco (cf. Carta al pueblo de Dios, 20 de agosto de 2018, en la que define el clericalismo como una forma desviada de concebir la autoridad en la Iglesia.
Tiene esta frase contundente: « Decir no a los abusos es decir no de manera categórica a toda forma de clericalismo», no puede haber otro camino que el del diálogo. Es la concepción superior de la Libertad la que permite a todos unirse en el respeto, el diálogo y la estima. Si nos alejamos de este eje esencial, abrimos la puerta al odio social, algo que nadie necesita.
De hecho, basándome en esta Carta, publiqué mi Carta abierta al cardenal Barbarin, a la que el presidente de La Parole Libérée adjuntó una petición en línea. Fue el movimiento popular suscitado por este llamamiento al sentido común lo que llevó al cardenal Barbarin a dimitir al año siguiente.
No me arrepiento de nada de lo que hice entonces en conciencia, porque todos estamos hechos para valores superiores como la Verdad, la Justicia y la Libertad, exactamente igual que todos estamos hechos para respirar el aire puro de las alturas.
Les deseo una buena preparación para su Congreso. Que usted y cada uno de los miembros se sientan respetuosamente saludados por mí. Con mis mejores deseos para el éxito de sus trabajos.
P. Pierre Vignon